Hay artículos que los ves en las tiendas y los tienes que comprar. En ese preciso momento no sabes cuándo lo usarás o para qué, pero sabes que dará mucho juego.
Pues eso me pasó con un molde de cartón (de un solo uso) de un árbol de Navidad.
Lo compré y lo tenía guardado. Decidí sacarlo esta Navidad y preparar un bizcocho para llevarlo a la guardería.
Para darle una nota de color, nunca mejor dicho, se me ocurrió teñir el bizcocho de verde (creo que se me fué un poco la mano, y salió verde, verde) y decorarlo con lacasitos de colores.
Quedó muy espectacular, muy vistoso y llamativo. Los pequeños y las seños se lo comieron casi entero. Me dejaron un trocito para probarlo en casa, y gracias a eso pude hacer las fotos de las porciones.
La receta del bizcocho es la de yogurt de siempre, nunca falla y sale muy rico para los pequeños.
Creo que resultó una idea muy original para recibir las vacaciones de Navidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario