Desde pequeñas nos encantan las cajas de costuras, recuerdo como se las registrábamos a nuestras abuelas: los metros, las latas de botones, las bobinas de hilo, ... y los acericos.
Los acericos son esas almohaditas para pinchar los alfileres y agujas.
Son fáciles de encontrar y comprar. Hay miles de modelos y con originales formas y decoraciones.
También son fáciles de hacer: un mini cojincito de tela relleno es suficiente.
Pero os traemos uno muy original y económico, pues podréis reciclar materiales o aprovechar algunos restos para elaborarlo.
Necesitaremos una lata vacia y bien limpia, retales de tela, adornos de mercería, relleno de cojines y pegamento térmico o silicona líquida.
Empezamos cotando una tira de tela, con el ancho de la lata y un par de centimetros más (uno para cubrir la base y otro para "remeter" dentro de la lata); y el largo del diámetro de la lata, y un pelín más para superponer al cerrar.
Con ésta tela forramos la lata, pegando la tela con la silicona o pegamento.
Ahora recortamos un círculo de cartón o cartulina del tamaño de la base, y lo forramos con la misma tela y lo pegamos en la base de la lata.
Ahora recortamos un círculo de cartón o cartulina del tamaño de la base, y lo forramos con la misma tela y lo pegamos en la base de la lata.
Decoramos nuestra lata ya forrada con puntillas, encajes, madroñitos o lo que queramos.
Para la parte superior, recortamos un círculo de otra tela combinada de diámetro mayor que la lata. Pasamos un pespute por el filo, lo rellenamos de algodón o guata, tensamos los extremos del pespunte y hacemos un saquito relleno. Anudamos paracerrarlo.
Pegamos el saquito a la lata con silicona.
Y ya está listo nuestro acerico, totalmente casero, original por su forma y divertido por sus adornos y colores. Podréis combinar diferentes telas y colores, y usar la imaginación para decorarlos con abalorios y retales.
Para la parte superior, recortamos un círculo de otra tela combinada de diámetro mayor que la lata. Pasamos un pespute por el filo, lo rellenamos de algodón o guata, tensamos los extremos del pespunte y hacemos un saquito relleno. Anudamos paracerrarlo.
Pegamos el saquito a la lata con silicona.
Y ya está listo nuestro acerico, totalmente casero, original por su forma y divertido por sus adornos y colores. Podréis combinar diferentes telas y colores, y usar la imaginación para decorarlos con abalorios y retales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario