sábado, 22 de agosto de 2015

Pendientes de feria.

Para los malagueños y los que nos conocen, agosto es feria, pero FERIA con mayúsculas. Nuestros días de fiesta se viven intensamente, tanto por mayores como por pequeños.


Y no podía faltar en mi blog mi homenaje a la feria.
Tanto lunar, tanto volante y tanto color inspiran y depiertan la mente.
Todo se me ocurrió intentando explicarle a mi hija cómo dibujar unos pendientes de flamenca.
Es fácil dibujarlos y pensé hacer unas galletas para comérselos. Solo vamos a necesitar dos cortapastas circulares de dos tamaños diferentes.


Una vez hecha y estirada la masa, cortamos un círculo grande. En su interior cortamos el pequeño, pero cuidado...debe recortarse pegado a la parte superior, no en el centro.


El círculo interior recortado lo ponemos por fuera del grande, y será la parte superior del pendiente.
No es necesario unirlo de manera especial, al ponerlos juntos y hornear las galletas, se unirán.
Una vez horneadas las galletas y enfriadas, pasamos al fondant.
Yo he usado muchos colores, para aprovechar algunos restos que tenía.



Hay que recortar el fondant igual que la masa: dos círculos de diferente tamaño, calculando el lugar que deja el hueco interior.
Lo más complicado quizás sean los lunares. Para que todos salgan iguales y si no tenéis un molde especial, buscad en la cocina cualquier utensilio que os pueda servir. Debe ser un cilindro hueco del tamaño que necesitéis.




Una vez hechos los lunares, decoráis vuestros pendientes como más os guste.

Los más tradicionales: rojos con lunares blancos.

Los más andaluces: verdes con lunares blancos.

Los más malagueños: morados con lunares verdes.

Los más tiernos: rositas con lunares blancos.

Hasta yo misma me he sorprendido del resultado, ¡¡¡han quedado preciosos!!!


Una divertida, colorida y animada forma de acompañar una merienda en feria.
Os aseguro que preparando los pendientes, con tanto lunar y tanto color, se sube el ánimo y entran unas ganas de fiesta....!!!!!


Besitos. Emes.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Puding de bizcocho.

Seguro que alguna vez se os ha quedado duro un bizcocho o algunas magdalenas, y las habéis tirado por no saber una rica forma de aprovecharlas.
Es una sencilla receta, fácil y rápida de hacer, con unos ingredientes "restos" (restos que podéis aprovechar). Un puding de bizcocho y frutas.


Hay muchas recetas en libros e internet, pero yo os dejo la mía.
Empezamos desmigando el bizcocho o magdalena. Podéis incluso mezclar ambas cosas. (Unos 300grs). Como estarán duros es fácil.





Le añadimos leche merengada, de brik si no queréis prepararla (unos 500 ml) y cuatro huevos. Batimos todo con batidora hasta que la mezcla sea homogénea.
La mezcla debe quedar con textura crema ligera, no muy espesa.


Preparamos nuestro molde con caramelo líquido (que podéis hacer o comprar, como aquí).
Sobre el caramelo vertemos fruta troceadita natural o envasada (yo he usado unas latitas de fruta "hacendado" en almibar). Y si os gusta, pasas y frutos secos.


Y ahora vertemos nuestra mezcla.
Lo cocéis al horno al baño María (en un recipiente grande con agua caliente, metéis vuestro molde con el puding). A unos 170° C  durante unos 30 minutos. Cómo siempre vigilad porque depende del horno.
Cuando abráis el horno, zarandead un poco el molde. Estará listo si tiene vaibén como un flan. Si está firme os habréis pasado de cocción.


Dejadlo enfriad antes de desmoldar, y enfriad en nevera antes de comerlo.
Una versión muy provechosa es usar pan duro en lugar de bizcocho. Si lo hacéis con 
pan recordad que hay que añadir azúcar.
Os aseguró que os va a encantar y os solucionará un rico postre rápidamente.




Besitos. Emes.

lunes, 17 de agosto de 2015

Flores de sandía.


Con tanto calor da pereza poner el horno para preparar postres. Y apetece más algo fresquito y ligero. 
Con esta idea os voy mostrar que los cortapastas de galletas tienen un uso diferente en verano.



Vamos a necesitar una sandía sin pipas. Y un melón de cualquier tipo. Cortapastas en forma de flor y otro circular y palitos.
Recortamos rodajas de sandía, para aprovecharla al máximo.

Con un cortapastas en forma de flor, nos ponemos manos a la obra y recortamos nuestras flores.
Con un cortapastas de forma circular, vaciamos el centro de la flor de sandía y recortamos circulos de melón.
Introducimos el círculo de melón en la flor de sandía.



Y tenemos listas nuestras flores de sandía, a las que podemos poner un palito e introducir en un vaso alto o florero.
Usando diferentes tamaños obtendréis un ramillete más llamativo.



¡¡Ideales para una merienda o un postre divertido!!
Animaros a prepararlas, no tienen gran dificultad y os pueden ayudar los pequeños a prepararlas.





Besitos. Emes.

jueves, 13 de agosto de 2015

Cestito de melón.

Con el verano llegan las barbacoas, meriendas de verano, cenas al aire libre,... y seguro que necesitáis una idea estrella para triunfar, refrescante y digestiva.




Esa idea es el "cestito de melón". Sólo váis a necesitar un melón entero (de piel de sapo, que no sea demasiado ovalado), unos langostinos pelados, un buen cuchillo, un "sacabolas" y unos palitos de pinchitos.

Os advierto que la principal dificultad está en los cortes del melón: primero cortamos una base en uno de los extremos para hacer una base y poder ponerlo de pie.
Luego hacemos unos cortes, al otro lado del melón, para hacer el asa. En la imagen podéis ver cómo hacerlo.



Los cortes deben quedar bien rectos para que al finalizar el cestito no se vea torcido ni desproporcionado. Recordad que podéis rectificar el corte si es posible.
También hay que vaciar el interior del asa.


La segunda dificultad es vaciar el melón: lo haremos con el sacabolas para aprovechar al máximo el melón. Reservamos las bolitas. Os podéis ayudar de un cuchillo para recortar los restos del melon y de una cuchara grande para vaciarlo bien.



Ahora viene la parte sencilla: pelamos los langostinos y montamos los pinchitos.
En cada pinchito ponemos una bolita, un langostino y otra bolita.
Introducimos todos pinchitos dentro del melón y ya lo tenemos listo.



Os aseguro que vais a triunfar con el cestito allí donde lo llevéis. Será el centro de la fiesta.
La mezcla dulce del melón con el salado de los langostinos gustará a todos.











Se puede colocar como centro de mesa, y tomar como aperitivo, como acompañamiento o como postre. Si lo versionáis podéis poner quitar los langostinos y poner bolitas de melón y de sandia.



Besitos. Emes.

viernes, 31 de julio de 2015

Mis cactus.


Iniciamos la aventura de este blog hace ya un año con un artículo sobre las piedras de playa decoradas.
Pues bien, de nuevo es verano, ya hemos ido a la playa y hemos hecho nuestra recolección de piedras.


Con un poco de imaginación, unos pinceles y unas pinturillas hemos hecho un centro de macetitas con cactus.

Os valdrá cualquier marca de pinturas, yo suelo usarlas tipo temperas, al agua, para que la limpieza de materiales sea más fácil.

Para nuestros cactus hemos seleccionado colores verdes, mostazas y blanco.
La técnica es tan simple como pintar con un color de base cada piedra limpia.



Primero una cara y, al secarse, la otra.
Cuando están secas, pasamos a pintar las "espinas": puntitos color mostaza y blanco, líneas verticales blancas, ... os podéis ayudar de modelos reales de cactus o de fotografías para dibujarlos.


También podéis componer vuestro cactus pegando piedras pequeñitas a otra mayor. Las posibilidades son infinitas.





Para fijar la pintura y darles brillo podéis usar algún barniz, con pincel o en spray. El acabado será más resultón.


Unas vez listos nuestros cactus, los colocamos en unas macetitas con tierra.
Estas son de ikea y traen sus cubremacetas y su plato de cerámica.



Espero que os haya gustado la idea y os animéis a recoger y pintar piedras este verano. Os aseguro que quien vea vuestros cactus dudará si son o no reales, y pocos se imaginarán que son piedras decoradas!!



Besitos. Emes.

martes, 21 de julio de 2015

Tarta sorpresa.

La mayoría de las tartas nos llaman la atención por su apariencia, y más últimamente que se han puesto tan de moda las tartas decoradas con fondant, algunas auténticas obras de arte.
Para decorar otras hay que ser muy habilidosa con las manga pastelera para que quede perfecta.
Pero una vez las abres, casi ninguna sorprende: suen ser de bizcocho y la mayoría con chocolate.


Hoy os enseño la "tarta sorpresa", fácil de hacer y simple de decorar, pues cómo veréis la sorpresa va dentro. Se trata de un interior de bizcocho de colores.
Empezamos preparando masa de bizcocho, con la receta que queráis.
Separamos la masa en proporciones iguales en diferentes boles. Tantos como colores queramos que tenga nuestra tarta. En este caso cuatro (tened en cuenta que si queréis poner muchos colores debéis multiplicar la cantidad de masa para que cada bizcocho de color no quede demasiado pequeño).

Ahora teñimos la masa de cada bol de un color: rojo, azul, verde y amarillo. Usad la cantiadad de colorante que aconseje el fabricante y recordad que se pueden mezclar para obtener más colores.
Ponemos cada mezcla en un recimiente para hornear y horneamos, teniendo en cuenta que como hemos dividido la cantidad de masa habitual se horneará en menos tiempo.


Para que todos los bizcochos salgan iguales debéis usar el mismo molde. Nosotras hemos usado unos desechables de aluminio y así no hay que esperar que se enfríe, desmoldar y volver a hornear.


Unas vez hechos todos los bizcochos y ya enfriados, los colocamos unos sobre otros, uniéndolos con una fina capa de nocilla, nata, crema pastelera....(os digo fina para que no se vea mucho entre los colores, su función sólo es unirlos).



Y ya sólo queda la decoración exterior: os aconsejo algo sencillo. Así será más sorprendente el interior.
Akí lo hemos cubierto con nocilla y pipas peladas. Podéis usar chocolates de cobertura, fideos o confetis de colores, ¡¡lo que os guste!!!!


Os aseguro que vuestros comensales se llevarán una enorme sorpresa cuando partáis la tarta y vean su colorido interior.
Y si la tarta es para niños, ¡¡aún les gustará más!!












Besitos. Emes.

sábado, 18 de julio de 2015

Galletas corazón.


Hoy os voy a enseñar dos maneras de preparar unas galletas corazón. Son las que aparecen en la "mesa de enfermeras".



La primera opción es preparar la masa, recortar unos corazones con cortapastas, hornearlas y, unas vez frías, cubrirlas con fondant rojo. 

Para pegar el fondant a la galleta podéis usar pegamento comestible, leche condensada diluida con agua o simplemente agua. Lo aplicáis con un pincel a la galleta. Recordad que el fondant es pasta de azúcar.




Si trabajáis el fondant sobre azúcar glas (yo lo uso en la encimera para que no se pegue), se os puede empolvar de blanco el fondant. No os preocupéis, pasád un pincel húmedo sobre el fondant ya pegado a la galleta, dejad que se seque y desaparecerá.
Para darles un toque llamativo, hemos puesto una mariposita blanca (de azúcar, vienen en botecitos como los "confetis" comestibles) en un extremo.





La segunda opción es hacer la masa y teñirla de rojo (debéis usar tinte concentrado de calidad para que coja bien el color).
Extendemos la masa teñida.

Para darles un toque distinguido, hemos texturizado la masa.
En el mercado existen texturizadores en láminas y en rodillos, normalmente se usan para texturizar el fondant. Hay muchos dibujos y motivos.
Pero en este caso, hemos usado una cinta de encaje directamente sobre la masa teñida. Debéis marcar bien el dibujo presionando fuerte con el rodillo, pues al hornearse las galletas, se puede perder.



Una vez texturizada la masa, recortamos las formas de corazón con cortapastas.
Una vez terminadas, las envolsamos individualmente y les colocamos un cartelito de agradecimiento.

Las presentamos en la mesa en un frutero de cristal.

Espero que os hayan gustado las dos técnicas, pues se trata de darles un toque original a las galletas para que no sean siempre iguales. Fáciles de poner en práctica y divertidas para lanzaros a prepararlas.





Besitos. Emes.